lunes, 12 de noviembre de 2007
Hambre
El amor es como el hambre.
Hay paladares exquisitos, casi elitistas, difíciles de complacer.
Tambien existen personas con estómagos resistentes, capaces de involucrarse afectivamente, o tal vez para sortear conflictosde ésta índole.
Lo que sí, se podría obrar de manera tal que el apetito por el sexo opuesto no sea tan prejuicioso; nosotros, los últimos bocados del plato nos estamos enfriando.
El hambre es como el amor.
Tantos platillos, que de solo ver, empalaga.
Hay paladares exquisitos, casi elitistas, difíciles de complacer.
Tambien existen personas con estómagos resistentes, capaces de involucrarse afectivamente, o tal vez para sortear conflictosde ésta índole.
Lo que sí, se podría obrar de manera tal que el apetito por el sexo opuesto no sea tan prejuicioso; nosotros, los últimos bocados del plato nos estamos enfriando.
El hambre es como el amor.
Tantos platillos, que de solo ver, empalaga.
Tags: prosa


